sábado, 1 de agosto de 2020

Mamá lee conmigo

Como padres y madres podemos iniciar el gusto por leer desde muy pequeños.

Siempre he leído que los padres son un claro ejemplo para sus hijos, que lo que ellos hagan sus hijos lo repiten. Además, ésta es una de las orientaciones que damos a muchas familias. Ahora lo experimento en primera persona con mis hijos.

Este es el motivo de esta entrada, poder conjugar la teoría con la práctica para ayudar a otras familias.

Tanto a Javi, mi marido, como a mí, nos gusta leer, el problema suele ser buscar un tiempo para ello, ya que el ritmo diario muchas veces lo impide.

Nosotros desde que los niños son muy pequeños hemos establecido un momento para leer con ellos. Este tiempo es justo antes de ir a dormir, en la cama. Ahora los niños nos piden leer como una actividad más dentro de su juego diario.

Mis hijos, aún no saben leer, ya que aún son pequeños, es por ello que dejo unas orientaciones para poder iniciar el gusto por la lectura.


- Como padres nos debemos asegurar que nos vean leer en diferentes momentos del día. Será mucho mejor que sean libros, periódicos o revistas y no el teléfono móvil, la tableta o ebooks, ya que ellos aún pueden asociar ese tipo de dispositivos a juegos o entretenimientos diferentes.

- Debemos tener en cuenta que cuando los niños te ven leer y te preguntan ¿papá que haces? o ¿mamá que estás leyendo?, es un buen momento para compartir con ellos lo que estás leyendo. Cuéntales lo que estás haciendo e inclúyelos en ese momento. Invítalos a que busquen un libro y que se sienten contigo. 

- Cuando hemos elegido el momento de lectura se debe leer con ellos, contarles lo que están viendo y dejándolos que interactúen con los libros. Responder a todas las preguntas que nos hagan. Si aún no tienen adquirida la lectoescritura, debemos elegir el libro adecuado para su edad. Podemos encontrar libros de plástico, libros de texturas, de imágenes, con elementos musicales, de búsqueda de objetos, desplegables…

- Uno de los mejores momentos para iniciar el gusto por la lectura es antes de irnos a dormir, además, les ayudará a dormir mejor, pero ¿por qué?. Cuando llega el momento de ir a la cama hay niños que les cuestan más coger el sueño que a otros, y la lectura ayuda a crear un ambiente de calma y propicio para el sueño. Si todas las noches hacemos lo mismo, al final los niños adquieren el hábito y ese mágico momento lo sabremos cuando ellos mismo nos digan: “mamá falta el cuento”.

- Durante este momento podemos dejar que elijan un cuento, que lo vean ellos solos, sentados en la cama. Después les podemos leer un cuento, ya tumbados en la cama y compartiendo con ellos el libro. Habrá niños que necesiten leer dos o tres cuentos antes de quedarse dormidos o incluso habrá días que estén tan cansados que no quieran leer, pero podemos contarlos un “cuento con la boca”, actividad que paso a explicar brevemente.

-Un “cuento con la boca” es un juego que tenemos con nuestros hijos que les ayuda a potenciar la imaginación. Se trata de inventar historias con los personajes que ellos quieran. Nosotros les pedimos que cada uno diga dos cosas que quieran que aparezcan en el cuento. Nos arriesgamos a que las propuestas sean de lo más variopintas (animales, coches, comida…), pero eso lo hará aun más divertido. Además eso propiciará que vuestra imaginación se desarrolle junto con la de ellos, aunque el cuento quedé de lo más “raro”. Pero a los niños les encanta.

- Cuando un hijo te llama para preguntarte sobre algo que tiene curiosidad, acude siempre, para ellos, los padres sois la fuente de conocimiento. Podéis comprar algún libro relacionado, por ejemplo, con animales, de coches, del cuerpo humano,... de todo lo que a ellos les pueda despertar curiosidad. Además ellos sabrán que en los libros pueden encontrar el conocimiento y resolver todas las dudas que les puedan ir surgiendo.



- Cuando tenemos un hábito cogido podemos ampliarlo a otros momentos del día, como parte de su juego diario. Para ello os dejamos este libro de formas, de búsqueda de animales, números y letras para el que no es necesario saber leer, y que ellos solos pueden ir viendo e interactuando sin necesidad de la ayuda de los padres. Pero si es necesario que previamente se les haya enseñado y dado unas pequeñas pautas de cómo usarlo.


El gusto por la lectura comienza por la manipulación de los libros, crear un hábito y la curiosidad por aprender. Todo esto puede ser muy sencillo, algunos días se cumplirán todos nuestros objetivos y otros no, pero la constancia, el esfuerzo y la perseverancia dan sus frutos. No hay que desesperar.

Cuando los niños son más mayores y tienen adquirida la lectoescritura debemos buscar libros cortos, con temática que conozcan para que tengan éxito en su lectura y su comprensión.
Además, de tener momentos de lectura en el hogar se pueden hacer otras actividades como ir a la biblioteca, pero estas orientaciones las trataré en otra entrada.

Espero que os haya gustado.


















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