Como padres y madres
podemos iniciar el gusto por leer desde muy pequeños.
Siempre he leído que los padres son un
claro ejemplo para sus hijos, que lo que ellos hagan sus hijos lo repiten.
Además, ésta es una de las orientaciones que damos a muchas familias. Ahora lo
experimento en primera persona con mis hijos.
Este es el motivo de esta entrada, poder
conjugar la teoría con la práctica para ayudar a otras familias.
Tanto a Javi, mi marido, como a mí, nos
gusta leer, el problema suele ser buscar un tiempo para ello, ya que el ritmo
diario muchas veces lo impide.
Nosotros desde que los niños son muy
pequeños hemos establecido un momento para leer con ellos. Este tiempo es justo
antes de ir a dormir, en la cama. Ahora los niños nos piden leer como una
actividad más dentro de su juego diario.
Mis hijos, aún no saben leer, ya que aún
son pequeños, es por ello que dejo unas orientaciones para poder iniciar el
gusto por la lectura.
- Como padres nos debemos asegurar que
nos vean leer en diferentes momentos del día. Será mucho mejor que sean libros,
periódicos o revistas y no el teléfono móvil, la tableta o ebooks, ya que ellos
aún pueden asociar ese tipo de dispositivos a juegos o entretenimientos
diferentes.
- Debemos tener en cuenta que cuando los
niños te ven leer y te preguntan ¿papá que haces? o ¿mamá que estás leyendo?,
es un buen momento para compartir con ellos lo que estás leyendo. Cuéntales lo
que estás haciendo e inclúyelos en ese momento. Invítalos a que busquen un
libro y que se sienten contigo.
- Cuando hemos elegido el momento de
lectura se debe leer con ellos, contarles lo que están viendo y dejándolos que interactúen
con los libros. Responder a todas las preguntas que nos hagan. Si aún no tienen
adquirida la lectoescritura, debemos elegir el libro adecuado para su edad. Podemos
encontrar libros de plástico, libros de texturas, de imágenes, con elementos
musicales, de búsqueda de objetos, desplegables…
- Uno de los mejores momentos para
iniciar el gusto por la lectura es antes de irnos a dormir, además, les ayudará
a dormir mejor, pero ¿por qué?. Cuando llega el momento de ir a la cama hay
niños que les cuestan más coger el sueño que a otros, y la lectura ayuda a
crear un ambiente de calma y propicio para el sueño. Si todas las noches
hacemos lo mismo, al final los niños adquieren el hábito y ese mágico momento lo
sabremos cuando ellos mismo nos digan: “mamá falta el cuento”.
- Durante este momento podemos dejar que
elijan un cuento, que lo vean ellos solos, sentados en la cama. Después les
podemos leer un cuento, ya tumbados en la cama y compartiendo con ellos el
libro. Habrá niños que necesiten leer dos o tres cuentos antes de quedarse
dormidos o incluso habrá días que estén tan cansados que no quieran leer, pero
podemos contarlos un “cuento con la boca”, actividad que paso a explicar
brevemente.
-Un “cuento
con la boca” es un juego que tenemos con nuestros hijos que les ayuda a
potenciar la imaginación. Se trata de inventar historias con los personajes que
ellos quieran. Nosotros les pedimos que cada uno diga dos cosas que quieran que
aparezcan en el cuento. Nos arriesgamos a que las propuestas sean de lo más
variopintas (animales, coches, comida…), pero eso lo hará aun más divertido. Además
eso propiciará que vuestra imaginación se desarrolle junto con la de ellos,
aunque el cuento quedé de lo más “raro”. Pero a los niños les encanta.
- Cuando un hijo te llama para
preguntarte sobre algo que tiene curiosidad, acude siempre, para ellos, los padres sois la fuente de
conocimiento. Podéis comprar algún libro relacionado, por ejemplo, con
animales, de coches, del cuerpo humano,... de todo lo que a ellos les pueda
despertar curiosidad. Además ellos sabrán que en los libros pueden encontrar el
conocimiento y resolver todas las dudas que les puedan ir surgiendo.
- Cuando tenemos un hábito cogido
podemos ampliarlo a otros momentos del día, como parte de su juego diario. Para
ello os dejamos este libro de formas, de búsqueda de animales, números y letras
para el que no es necesario saber leer, y que ellos solos pueden ir viendo e interactuando
sin necesidad de la ayuda de los padres. Pero si es necesario que previamente
se les haya enseñado y dado unas pequeñas pautas de cómo usarlo.
El gusto por la lectura comienza por la
manipulación de los libros, crear un hábito y la curiosidad por aprender. Todo
esto puede ser muy sencillo, algunos días se cumplirán todos nuestros objetivos
y otros no, pero la constancia, el esfuerzo y la perseverancia dan sus frutos. No
hay que desesperar.
Cuando los niños son más mayores y tienen
adquirida la lectoescritura debemos buscar libros cortos, con temática que
conozcan para que tengan éxito en su lectura y su comprensión.
Además, de tener momentos de lectura en
el hogar se pueden hacer otras actividades como ir a la biblioteca, pero estas
orientaciones las trataré en otra entrada.
Espero que os haya gustado.

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