Ahora que los peques pueden salir, no queremos, tenemos miedo.
Este miedo es muy racional por la situación actual, por eso me tranquiliza saber que vivimos en un pueblo.
Ahora bien, ¿salir o no salir? es poder y no querer. Realmente con el patio no nos haría falta, pero si decidimos salir fue por afrontar los miedos de nuestros hijos.
Cada vez escucho más, o leo, que los niños tienen miedo a salir, y es normal. Tenemos que ayudarlos y aunque no queramos salir hay que enseñarles:
¿pero cómo? paso a paso como salir, como ser precavidos, que hacer si vemos a otros niños, cómo actuar en diferentes situaciones, que hacer cuando volvamos a casa, y
¿cómo se aprende? es muy sencillo practicando y haciéndolo.
Por eso nosotros comenzamos con un paseo corto para ir practicando y enseñando a nuestros hijos una nueva forma de relacionarse, de actuar, en definitiva de reconocer lo que van sintiendo y ponerlo nombre.
Escucha a tu hijo y dale seguridad, tenemos tiempo para desaprender lo aprendido y volver a aprender.
No hay comentarios:
Publicar un comentario